Soy el peor estiércol que ha sido defecado por la mula más indigestada que jamás volverá a parir la tierra.
¡Uf! Ahora podré dormir.
Este es un espacio libre dedicado a la poesía y otras bestias. No intenta nada más que satisfacer la necesidad de algún transeúnte por la lectura.
mayo 15, 2012
febrero 26, 2012
Encaminando.
Voy, de andar, de salir a caminar. De correr sin parar, de volar. De pasear y saltar sin pies ni pesar. Ni pensar en dejar de virar y continuar.Soy, de ser y no parecer. De mover a tientas y creer. De las vueltas y andanzas de mi recorrer. De ti, de mi, de todos quienes puedan volver. Y ver. Vernos a luces sin cruces al conocer.Nos podríamos tardar el camino en comprender.
Estoy aquí, mirando el ir. De querer y vivir. De ser y partir. De gritar y reír. Evitando el morir.
Voy. Soy. Estoy. Aquí, para ti. Para el día que ha pasado, para las alegrías venideras y otras eras de maderas y escaleras. De cerros y esteros.
Encaminando, encuadernando, encontrando, en todas partes cantando. Voy a todas partes. Soy el de siempre, el de antes. Estoy confeso y preso de la paciente escalerada. De mi compañera alada.
¿Vamos?
Yo también iré.
febrero 14, 2012
Aquello que hablamos y ya se ha olvidado.
Tratando de reconstruir lo ocurrido, de aquel tiempo ido. Querido ser recobrado y experimentado en un nuevo proyecto dado. ¿ A dónde hemos de remitir tales recuerdos? ¿Será vital siquiera preguntárselo?
Las palabras han quedado entre las mismas, asustadas y distraídas, cual auto en ciclovía; cual diente sin encía.
Da igual si nos enteramos entre los alados, de quedar impresionado por el cuento enarbolado. ¿Qué quieres decir por no importado? Ya tanto da si nos recordamos u olvidamos.
Las palabras han quedado entre las mismas, asustadas y distraídas, cual auto en ciclovía; cual diente sin encía.
Da igual si nos enteramos entre los alados, de quedar impresionado por el cuento enarbolado. ¿Qué quieres decir por no importado? Ya tanto da si nos recordamos u olvidamos.
enero 08, 2012
A Francisca Machado.
Hace años que venía sucediendo en silencio. Perdí la visión real y camuflé lo esencial por una imaginaria vida. Me enteré de ti en momentos de nubosidad infinita. De lugares amurallados e imposibilitados de encontrar tu arte. Encontrarte. Te guardé en un baúl discreto, cual secreto. Te ignoré y por ti oré. Y en mis sueños apareciste, codificada entre sutilezas y obviedades. Entre la magia y la razón olvidé esta pasión.Los años pasaron como aves otoñales. Sin entender señales, buscamos verdades. Te esperaba desde siempre, de encontrarte en todo momento. De ser atento y dispuesto a comprender el tiempo. Pero no, nada de eso importa ahora.
Te vi y me viste. Nos miramos y mostramos las arrugas del pasado, del tiempo desalmado. Y me dijiste.
Después de todo fuiste tú quien lo dijo. Yo no pude estar más de acuerdo. ¡Espera un momento! ¿Esto es real o atemporal? Tanto da si es lo uno o lo otro. O ambos.
Me dijiste, me preguntaste con evidente preocupación. A ratos temblaba tu voz, tus piernas, tu confianza hecha pedazos a retazos. Mientras mi interior bailaba sin ritmo coordinado, lloré acallado.
Y luego.
Y luego comenzamos a vivir en paz.
diciembre 27, 2011
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
Cambienla por otra ¿Otra? Sí, y de las mismas