mayo 08, 2011

Mi libertad


A ratos no vuelo.

Por las calles corro en mi bicicleta de tapabarros cromados. Me detengo a ratos para cautivarme con los parajes urbanos, los aires malolientes, el espectador del frente. Pedaleo con fuerza moderada, para alcanzar la meta soñada, sin tanta pereza acumulada. Avanzo de tanto en tanto, a tracción sopesada por la pendiente empinada. Por la pendiente eucaliptada, robleada, palmereada. Por la pendiente invertida, corro deprisa, cual caída.

A ratos no corro.

También camino por las calles, con mis zapatillas de años anteriores, con mis bolsillos llenos de manos entumidas, con la cara colorada y gorro de lana de alpaca. A veces tengo un gorro con visera, para cuando mis orejas se sientan templadas. Juego a pisar las hojas de dos en dos, por lugares cuyos nombres redundan con su género próximo. Muy complejo de entender el zigzagueo azaroso.

A ratos no camino.

Por los senderos demostrados, me siento a ratos. Sin mantel, ni mantillo que libere de mi cuerpo cualquier insinuación de suciedad. Mi humanidad reposa en el suelo y ahí se queda, sin consuelo. Con sombra, sin luz, smog o cualesquier otro concepto luminoso. A veces leo en posiciones estáticas, otras prefiero no moverme. Libros y no libros, cuentos de historias consumadas y otras sin cumplir ni terminar.

A ratos hago nada; y soy libre de hacerlo.

mayo 03, 2011

No mariposa.


No eres mariposa de arrullo, tienes su forma, eres capullo.
No me engañarás dos veces, sin esas alas, comida de peces.
No eres agente de ternura, aislada completa, adiós premura.
No más negaciones, salte de mis letras, sin vacilaciones.

Adiós mariposa incompleta, sin quererlo, fuiste profeta.
Adiós mariposa desdeñada, fuiste entera, por tanto amada.
Adiós querida compañera, busca tu historia, en esta era.

Bienvenida realidad sucinta, con lugar propio, encinta.
Bienvenida realidad compleja, busca otro receptor, moraleja.

Una mariposa muerta, que no era, sino de la huerta.



abril 26, 2011

Afuera de la vida


Sólo quiero dormir, entre los sauces despiertos. Escapar hacia mi Punta de Tralca querida, correr por la arena y jugar con mi pena. Llegar a Concepción amante, sentir ese aire de antes, caerse en el teatro, el pasto, los patos.

Quiero despertar en tiempos distintos, de colores variopintos, de caminos sucintos, sin tantos ahíncos. Cansado me siento de mirar los costados pasados, los versos gastados, los gorriones asomados.

Quiero acostarme en las nubes del alba, del otoño sin calva. Vénganse las hojas a mi cuerpo arrullado por las hierbas, escarchado por la mañana incesante, vapuleado por los aires filtrantes.

Sólo quiero caer cual mariposa en su destino, en su tono pristino, de convicciones enarboladas sea la trastienda alada, iré con su difunta camada.

Levantarme entre las tientas nocturnas, bajar por los escollos sin burlas. Enaltecer las escamas al sol, cual Ícaro, caigo sin crisol. Sin razón despertaría la ira de quien me agravia, para renunciar, sin dudar, en su labia.

abril 25, 2011

A mi amigo Gonzalo.

gracias por ese aire, aire, aire, que se vive, vive, vive.


Q.E.P.D.

abril 19, 2011

Sobre la vida del poeta.


Nací poeta, en una casa de poetas, de tradición poética, en un país de poetas con crédula convicción poética de ser poético.

Crecí rodeado de poetas, en un ambiente poético, bajo cielos poéticos, en lagunas y valles plagados de poesía.

Compartí con otros poetas, poetizas y otras bestias poéticas. Divagué la poesía con animales poéticos y seres poetizados.


Morí en un ataúd poético, rodeado de poetas y poetizas, quienes recitaron poesía de mi poética vida en mi patético lecho.

Poéticamente hablando, lo he logrado.
Cambienla por otra ¿Otra? Sí, y de las mismas