abril 10, 2011

bajo su reino, entre los aires cayendo, se observa el resplandor creciente de caminos y ojos nacientes. Tú, quien cae sin suelo, vas mirando los colores por entero. Por las villas desterredas, por las sendas erradas y otras trashumadas. Por lo obscuro voy notando, que de calle en calle voy mirando, que de puerta en puerta voy tocando, y de verso en verso voy amando. Te caes esta noche, echando fuerzas al descanso, al frío descalzo, al cielo tan vasto.

marzo 21, 2011

Otra vez Otoño!


Desde hoy me declaro feliz, atento, lúcido. Por las hojas suicidas, los vientos enternecedores y los pájaros cantores. Me declaro feliz por las aguas purificantes y los ríos danzantes.

Me declaro atento a la fecha festiva, al cantor sin salida. Al aguacero de día. Me declaro feliz por estos tres meses triunfantes, por el atardecer flagrante y bosquejos de antes.

Me declaro feliz por el Otoño llegado, atado, amado. Por la compañía pensada, amada, y otras tantas contadas.


Por un tú, que hace rato dice plupluplú.

febrero 14, 2011

Caes descalza.



Ahora duermes, antes dormías. Entre las sábanas fraudulentas. Caías descalza y suspirabas entre líneas de respiración semi silenciosas. Volcabas de tanto en tanto y mirabas, y tratabas de formar palabras con tus fuerzas de otros mundos. Caías descalza y suspirabas entre líneas de respiración silenciosa. A veces dijiste sinsentidos perfectos, copiosas sílabas sin ton ni son. Correcciones posteriores advirtieron un testimonio perdido entre las veces de vueltas primeras. Caías descalza(...)

Nadie podía calzar la visión y disimular el asombro. Eras la primera en ser vista y caías. Otros tantos ruidos perdidos has murmurado sin razón, otros han contemplado esta escena redonda. Siempre caías descalza y suspirabas entre líneas de respiración ruidosa. Entre mis brazos cayendo.

Cuando despiertes te contaré que caías descalza y suspirabas entre sueños silenciosos.

enero 24, 2011

Recuerdos al azar.


Recuerdos de los inciertos faltantes,
de lugares y sentidos de antes.
estertores corruptos,
y otros cuantos eructos.
Sin pasearme por la calle añeja,
descubrí a singular pareja.
Desmembrados los estupores calcados,
el hombre asentía al espectáculo brindado.
En el negro perenne de la noche finita,
conduce al agraciado, la sangre palpita.
El cauce vuelca cual salmón en celo,
se comen las horas, se queda en cero.
La materia cae, chorrea y quiebra.
El viento hiela, cose la hebra.


Recuerdos de tiempos remotos, a veces alocados, a veces difusos. Llenos de detalles contradictorios, capaces de volar la imaginación o esclarecerla. De vivir en momentos distintos, espacios iguales. Ser mejores en tiestos separados. Ser hermanos escogidos y, sin quererlo, extraviados.

¿En dónde estarás tu,
lepidóptera,
al acabar el vuelo?

enero 12, 2011

Para ella.

Sobre la escalera

mira la nube

el pintor de colores.
Cambienla por otra ¿Otra? Sí, y de las mismas